Menorca, un faro de belleza en pleno Mediterráneo

La Isla de Menorca es el lugar perfecto para disfrutar de las bellezas mediterráneas del verano. Sus múltiples riquezas naturales, culturales, deportivas y gastronómicas son solo un atisbo de lo que ofrece esta paradisíaca isla encallada en medio del mar Mediterráneo. Y es que dichas experiencias se viven con mayor intensidad durante esta época del año, que es cuando más nos apetece olvidarnos de todo y disfrutar de los mejores placeres. Por ello, aquí te contamos los particulares encantos que solo esta isla del Mediterráneo tiene para ofrecerte, y no otra.

 

Nadar por sus aguas turquesas en playas salvajes

Como ocurre con todas las Islas Baleares, uno de sus principales atractivos de esta región son sus hermosas costas bañadas por aguas cristalinas. La particularidad que presentan las playas de Menorca, es que cuenta con más playas y calas naturales en estado prácticamente virgen, lo que la convierten en un paraíso salvaje en medio del transitado mar mediterráneo. Calas paradisíacas como la de Pregonda, Cala Macarella,  Cala Macarelleta o Cala Tortuga, son rincones ocultos, ideales para los que aman disfrutar de la belleza de la naturaleza en un lugar apartado en el que poder relajarse.

Foto de playa de arena blanca y aguas turquesas

Cala Macarella, Menorca

 

Disfrutar de la fabulosa gastronomía mediterránea

Para los paladares más exigentes, la gastronomía menorquina es el lugar indicado. Disfrutar de las riquezas del mar que rodean el archipiélago, desarrolladas con recetas perfeccionadas por los mejores chefs europeos es un lujo que todos nos debemos permitir en algún momento de nuestra vida. Visitar Menorca y no zamparse una caldereta de langosta resulta cuanto menos extraño, ya que atenta contra todas las recomendaciones locales.

Algo similar ocurre con el  Queso de Mahón (elaborado y madurado exclusivamente en la tierra menorquina) que para aquellos amantes del queso, es un placer gastronómico que pocos platos pueden igualar. Por otra parte, con el objetivo de deleitarse y al mismo tiempo refrescarse del calor, os recomendamos disfrutar de un buen vino Prensal (moll) o Chardonnay frío, o de una Pomada, Gin Xoriguer menorquino producido en Mahón ¿A qué suena bien?

Foto de una Caldereta de langosta y frutos de mar, pan y una cuchara, sobre una mesa de madera

Caldereta de langosta y frutos de mar

 

Apreciar el momento mágico de la isla: el sunset

Este es sin duda el mejor momento del día para disfrutar en Menorca. La puesta de sol sobre el Mediterráneo es una vista única en muy pocos lugares de España y Menorca lo ofrece. Gracias al clima de la región se puede ver el radiante sol que se funde con la tranquilidad de las aguas del mar.

¿Dónde puedes verlo? Pues desde cualquiera de sus numerosos faros montados sobres sus increíbles acantilados, con amigos recostados en el camarote de un velero o bien con un buen aperitivo, desde la terraza del Cova d’en Xoroi (una cueva natural conservada por el municipio que funciona como bar).

Foto del atardecer sobre el mar detrás de un faro en Menorca

Sunset en Menorca desde el faro

 

”Vivir la vida” al aire libre

La belleza de la isla en verano nos seduce todo el tiempo y nos invita a vivir y disfrutar “fuera”. Pasear por la capital Mahón o por los pueblecitos de Binibeca, Ciudatela, Fornells y Es Castell, es parada obligatoria.

Para los amantes de los deportes y las actividades al aire libre, existen múltiples propuestas que solo una tierra privilegiada como ésta puede ofrecer: Trekking, Senderismo, Cicloturismo, Parapente o cabalgata en un típico caballo menorquín (famosa raza de caballos de Menorca).

Además, en el mar, las posibilidades son únicas: Navegar entre sus hermosas calas en barco, velero, moto de agua o cayak; hacer snorkeling sobre la superficie o bucear en sus profundidades;  y es que en Menorca siempre existe un contacto permanente obligado con el mar.

Foto de un KAYAK en la arena de las playas de Menorca

Actividades acuáticas en playas paradisíacas