Chipre, turismo en el Mediterráneo

Habitualmente conocemos al Mar Mediterráneo por las Islas Baleares, las islas griegas, las italianas… pero no vamos más allá de lo que creemos que son las fronteras naturales del Mediterráneo. Allá está Chipre, un pequeño país, en una isla homónima, ofreciendo a sus visitantes toda su belleza.

La historia de Chipre es la historia de un país, por lo general, tranquilo, que ha tenido sus más y sus menos a lo largo de los años con países vecinos, como Turquía y Grecia. De hecho, una parte del país, la zona norte, está denominada como la República Turca del Norte de Chipre y su capital, Nicosia del Norte, es la misma que la del resto de Chipre, Nicosia.

Aunque sea un país de facto, con sus instituciones, su propia bandera y un sistema parlamentario propio, el único país que la reconoce como independiente es, precisamente, Turquía.

Más allá de disquisiciones políticas, la isla de Chipre es un lugar que merece la pena ser visitado al menos una vez en la vida. Bañado por las aguas del Mar Mediterráneo, guarda en su interior numerosas joyas que no pueden pasar desapercibidas para el visitante.

1.- Nicosia

Nicosia

Si tuviste la oportunidad de ir a Berlín cuando el Muro estaba en pie, Nicosia te rememorará a aquellos tiempos. La ciudad se encuentra dividida por un muro, la denominada “Línea Verde” controlada por las Naciones Unidas y que separa a los chipriotas de los turcos que invadieron el norte en 1974.

Más allá de esta “Línea Verde”, Nicosia es una ciudad muy interesante, con numerosos rincones y monumentos. El edificio más singular, dentro de la zona turca, es el Büyük Han, un antiguo Caravasar. Este tipo de recintos se utilizaban en la antigüedad como lugar de reposo de las caravanas comerciales que atravesaban el mundo a pie y con animales.

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Otro de los lugares que no te puedes perder en tu visita a Nicosia es el Museo de Chipre, donde se guarda un increíble legado histórico de la extensa historia de Chipre. Sus archivos indican que es uno de los más importantes de toda la zona mediterránea.

2.-Pafos

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Si quieres salir de la ciudad y sumergirte en la antigüedad, visita Pafos. Allí, en el Kato Paphos Archaeological Park, te van a poder enseñar, en una visita por 4,5€, un anfiteatro y numerosas casas de la Grecia clásica que se han mantenido bien conservadas. Asimismo, también existen aún algunos mosaicos hechos con piedras y diversos materiales. Recomendación: si hace sol, lleva gorra, porque no hay sombra.

En Pafos tambien encontrarás lugares como la Iglesia de Agia Kyriaki o el Monasterio de Ayios Neophytos, lugares históricos que son visita obligada.

3.- Ayia Napa

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Si te gusta el turismo combinado; es decir, un poco de cultura y un poco de playa, la zona de Ayia Napa es la mejor para esto, porque en ella vas a poder encontrar playas espectaculares para un buen remojón en el Mediterráneo. Está situado en el extremo oriental de la zona sur de Chipre, y es uno de los principales centros turísticos del país.

En esta zona, destacan, por un lado, sus monumentos, como la fachada del Monasterio de Ayia Napa, y, por el otro lado, sus zonas de playa, con la Nissi en Nissi Avenue, como la más conocida entre los turistas y la gente joven; o la  playa Pantahou, una de las más largas de Chile. En ambas podrás practicar deportes acuáticos como el submarinismo o el kite surf.

4.- Kyrenia

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El último lugar que visitaremos en este viaje por Chipre será Kyrenia, una ciudad del norte del país donde viven mayoritariamente turcos y turcochipriotas, pues pertenece a la zona de la República Turca del Norte de Chipre. Destaca sobre todo por tener un viejo bazar que se puede visitar, así como unos baños municipales con agua directamente del mar, y un viejo puerto muy encantador.