Jordania, el destino a medio camino entre el mar y el desierto

A medio camino entre el mar y el desierto, entre el este y el oeste, permanece, inalterable en el tiempo, Jordania. País de contrastes, este destino del medio oriente es uno de los que más en liza está últimamente. Y no es para menos.

Desde el Valle del Jordán hasta los cañones esculpidos por los antiguos ríos en el desierto, Jordania es un lugar para visitar si te gustan las culturas y las construcciones antiguas por un lado, pero también si te gusta la tranquilidad de poderte dar un baño en el Mar Rojo o la aventura de hacer una ruta en caballo, vehículos 4×4 o haciendo senderismo. Esto es lo más destacado del país.

1.- Amán

AMMAN

La capital. Una ciudad moderna, abierta y cosmopolita. En ella se mezclan lo antiguo con lo nuevo, lo clásico con lo moderno. Mientras que en el centro más comercial de la ciudad se asientan los “edificios ultramodernos, hoteles, modernos restaurantes, galerías de arte y boutiques con cafeterías tradicionales y talleres de artesanía”, el centro clásico rezuma a historia pura.

amman2

Es en esa zona donde el visitante podrá encontrar la Ciudadela romana, donde puedes disfrutar del templo de Herodes, el palacio Omeya o el templo de Hércules, hasta llegar al museo arqueológico. Después, visita el Teatro Romano, del S.II d.c. y que es el más grande de todo Oriente, con una capacidad que se calculaba para unas 7.000 personas.

2.- Petra

PETRA

Hablar de Jordania es hablar de la ciudad de Petra. Todos tenemos en nuestra retina la imagen de Indiana Jones entrando en esta maravilla creada por la naturaleza y el hombre. Esta, la autodenominada “Octava maravilla del mundo antiguo” es el monumento más importante de Jordania, la joya de la corona.

La ciudad fue creada por el pueblo nabateo hace 2.000 años para convertir a este lugar en una importante ciudad de paso que unía las rutas de la seda, la de las especias y otras que conectaban a China, la India y el sur de Arabia con Egipto, Siria, Grecia y Roma.

Su imagen más característica es la fachada de Petra, de 30 m de ancho y 43 m de alto y que fue construida como tumba de un importante rey nabateo. En el exterior se puede explorar la inmensa ciudad que crearon, con un teatro al estilo romano, obeliscos, templos, altares para sacrificios, calles con columnas y el monasterio Ad-Deir.

3.- El mar muerto

mar muerto

Un paisaje de ensueño, donde el agua se combina con los elementos naturales para hacer de este sitio un lugar donde descansar, reposar y desestresarte del mundanal ruido. El mar muerto se encuentra 400 metros por debajo del nivel del mar, por lo que el agua de los ríos, al desembocar en él, no tienen escapatoria, creándose de esta manera una mayor concentración de sales, que es lo que le da al Mar Muerto su principal característica.

Alrededor de él puedes encontrar innumerables balnearios y lugares donde trabajan con la hidroterapia pero, si lo prefieres, también puedes darte directamente un baño y probar a flotar en el agua. Podrás leer, literalmente, el periódico mientras estás flotando.

4.- Wadi Rum

Wadi Rum

Este es el lugar por donde parece que se hubiera parado el tiempo hace unos cuantos siglos. El agua y, sobre todo, el viento, han esculpido un paisaje de montañas y recovecos que bien merece visitar y, o bien pasearlo, o bien realizar en algún otro medio de transporte, como dromedarios, caballos, o  vehículos 4×4.

En algunas ocasiones también es posible disfrutarlo desde arriba, con excursiones en globo aerostático o en helicóptero, por lo que no tendrás problema para disfrutar de este lugar único en el mundo si te lo montas bien.